Aquí estamos de vuelta, después de 5 días maravillosos en la città eterna. Roma hay que verla, porque impresiona, deja huella. Sus plazas, sus fuentes, sus ruinas, su belleza. Todo ello te empapa el espíritu.
Cómo no, me emocioné hasta lo más profundo al ver por primera vez el Coliseo. Tremendo, maravilloso, excitante, colosal. Ya llevaba el nudo característico de la emoción aprisionándome la garganta al ver los primeros monumentos de la ciudad: la Fontana di Trevi, la Piazza Spagna,… Pero el Coliseo fue lo más. Me arrancó las lágrimas de pura emoción.
Luego los demás días, llenos de emociones, de visitas y, sobre todo, de calor, muchísimo calor: 35º, 85% de humedad. Ni los aires acondicionados de los restaurantes conseguían paliar esa sensación de ambiente desértico que envolvía la ciudad con un manto de calor abrasador. El asfalto se deshacía bajo nuestros pies (al principio pensé que había pisado un chicle, luego que algo pegajoso se había derramado sobre la calzada, para luego comprobar que el hedor que emanaba del suelo, era nada menos que el de alquitrán, que se estaba derritiendo).
Pero con todo ello, no cesamos en nuestro objetivo: visitar lo máximo en los pocos días de los que disponíamos para descubrir esa maravillosa ciudad.
Lo más destacado (para mi), además del Coliseo, fueron los helados de la Fontana di Trevi. Una pequeña heladería (que también vendía pizza al taglio) me hizo ver que lo que yo había probado hasta el momento, no se podía llamar helado, hasta que caté ese trocito de cielo: helados de una textura y cremosidad imposible.
Y ya que estamos hablando de comida, allá van algunas recomendaciones gastronómicas:
- Giolitti: la heladería más antigua de Roma. Cerquita del Panteón, cuenta con una grandísima selección de pastas, pasteles, helados y cafés (el Capuccino, Dios, una delicia!). Recomendadísima. No la dejéis escapar para un buen desayuno de calidad y no demasiado caro: www.giolitti.it
- Il Pasticciaccio: un descubrimiento casual e inesperado: una cafetería que sirve los mejores sándwiches que he probado en mi vida: mezclas deliciosas de quesos, jamón dulce y parma, verduras, salsas, tomates italianos… Recomendadísimo para desayunos (no os perdáis el Latte Macchiato, las Napolitanas – creerme cuando os digo que lo que hay aquí en España bajo ese nombre no se le parece ni en lo más mínimo – y las pastitas típicas de bizcocho con mermelada). www.ilpasticciaccio.it
- Grotta d’Abruzzo, Trattoria Pizzeria: otro descubrimiento en busca y captura de un restaurante económico y bueno (y no un atrapaturistas): cocina típica y auténticamente italiana, con productos de primerísima calidad. Dado que está en una zona bastante llena de restaurantes recomendados en guías turísticas, pasa desapercibido. Pero en su local (climatizado!!!! y en éste sí que se nota que hay aire acondicionado!!!) se esconde un restaurante frecuentado tan solo por romanos. Tienen una buena selección de quesos de la zona, vinos y platos típicos de la ciudad: Via Palermo nº 45, cerca de la Piazza de la Reppublica y del Teatro dell’Opera.
Recomendación de alojamiento:
El B&B Mi casa Tu casa que hemos tenido el gusto de conocer, ha sido de lo más correcto (a pesar de la noche de “fiesta” que unas jovencitas españolas se tomaron la libertad de organizar en la cocina hasta las 3 de la madrugada).
En general es un piso tranquilo, de 5 habitaciones espaciosas, reformadas (dado que se trata de un piso bastante antiguo) y amuebladas con mobiliario Ikea, 2 baños también espaciosos, ambos con ducha (atención chicas: hay secadores en ambos baños! y de las toallas tampoco os tenéis que preocupar!), una cocina con utensilios básicos y un gran pasillo flanqueado de fotos de famosos. Muy muy limpio (“Miguel” pasa a diario por el piso: un chico oriental encargado de recibir a los que vienen a alojarse y en ordenar y limpiar a diario habitaciones, baños y cocina). Cada habitación tiene su propia llave con lo cual, podéis dejar sin ningún tipo de preocupación vuestras pertenencias. Os hacen entrega de las llaves junto con un mapa de la ciudad de lo más útil y consejos para evitar en la medida de lo posible, ser robados en el metro, tren, bus, etc.
No os dejéis engañar por la zona (podría decirse el barrio chino de Roma, bastante “chungillo”). El piso está súper bien y es de lo más económico (50 euros/noche, por 2 personas con desayuno incluido).
Para contactar: B&B Mi casa tu casa (a 200 metros de la parada de metro Vittorio Emanuele)
www.mitucasa.it // info@mitucasa.itTelf: 0039 06 4436 0855
Transportes:
A pesar de que las principales visitas a monumentos quedan cerca de alguna parada de las únicas dos líneas de metro existentes en la ciudad, moverse por las callejuelas e ir de un sitio a otro es de lo más cansado, sobre todo bajo un sol de justicia que derrite hasta el asfalto. Os recomiendo que os hagáis con un billete de 1 día que tiene viajes ilimitados, por tan sólo 4 euros. La tarifa integrada os permitirá viajar en metro, bus y tramvía. Los buses pequeños (de 20 personas) son muy efectivos, pasan con una frecuencia bárbara y os ahorrarán múltiples cuestas y sudores (en las paradas los veréis marcados en un oval rojo; los buses del oval azul son los buses grandes). Para hacer una visita por los puntos de carácter cultural y shopping, os recomiendo el 116 y el 117.
Os dejo con unas cuantas fotos, para abriros el apetito turístico que lleváis dentro! Ciao ciao!!! :-) Por cierto, sí, nos hemos atrevido: nos hemos hecho una autofoto en la Capilla Sixtina, con "Dios y su creación" sobre nuestras cabezas (ver foto en el encabezamiento).