La traducción tiene dos fines muy importantes: es un medio de difusión de conocimientos y pone en contacto culturas diferentes. Pero la traducción no existiría si no fuese gracias a la tarea del traductor, que permanece generalmente en el anonimato. Una de las causas por las que la traducción es considerada una tarea secundaria posiblemente sea su aparente sencillez. La facilidad de acceso a información y medios para la traducción ha ido en aumento a la par que el desarrollo de las tecnologías. Pero ¿realmente es tan sencillo traducir? ¿Por qué existe entonces una formación específica, una carrera universitaria que se dedica a formar a los futuros profesionales de la traducción y la interpretación?
Pilar Ramírez Tello, traductora profesional con una larga experiencia en el sector, nos acercará un poco más al terreno de la traducción y a la problemática diaria a la que un profesional se enfrenta para lograr un trabajo bueno y de calidad:
- Han pasado ya varios años desde tu primera traducción profesional, que si no me equivoco fue en EL LIBRO DE LOS GHOULS publicado por La Factoría de Ideas. ¿Cómo recuerdas ese momento? ¿Notas una evolución en tus tratamientos desde aquellos días a tus actuales trabajos?
En realidad, EL LIBRO DE LOS GHOULS fue mi primera traducción literaria, no mi primera traducción profesional. Por aquel entonces ya llevaba un tiempo trabajando como traductora en otros campos. Estuve en una agencia de traducción de Granada, después en una empresa de software de Madrid y, varios tumbos más tarde, en una empresa de ingeniería, también en Madrid. Al final decidí volver a Granada y trabajar como autónoma, combinando la traducción especializada y la literaria. El momento en que La Factoría me encargó el primer libro fue algo... No sé ni cómo describirlo. Más ta
rde me di cuenta de que las condiciones no eran las mejores y de que no me resultaría tan fácil entrar en otras editoriales, pero aquel momento fue mágico. En cuanto a la evolución, no hay color. Ni me imagino la de errores que cometería. Los sigo cometiendo ahora, así que antes, imagínate. Se aprende mucho de los errores, por eso resulta esencial contar con un buen corrector, alguien que localice lo que haces mal y te sepa decir cómo mejorarlo. En ese sentido, le debo mucho a Natalia Cervera, una correctora excepcional..., ¡aunque muy perfeccionista, la puñetera!
En realidad, EL LIBRO DE LOS GHOULS fue mi primera traducción literaria, no mi primera traducción profesional. Por aquel entonces ya llevaba un tiempo trabajando como traductora en otros campos. Estuve en una agencia de traducción de Granada, después en una empresa de software de Madrid y, varios tumbos más tarde, en una empresa de ingeniería, también en Madrid. Al final decidí volver a Granada y trabajar como autónoma, combinando la traducción especializada y la literaria. El momento en que La Factoría me encargó el primer libro fue algo... No sé ni cómo describirlo. Más ta
rde me di cuenta de que las condiciones no eran las mejores y de que no me resultaría tan fácil entrar en otras editoriales, pero aquel momento fue mágico. En cuanto a la evolución, no hay color. Ni me imagino la de errores que cometería. Los sigo cometiendo ahora, así que antes, imagínate. Se aprende mucho de los errores, por eso resulta esencial contar con un buen corrector, alguien que localice lo que haces mal y te sepa decir cómo mejorarlo. En ese sentido, le debo mucho a Natalia Cervera, una correctora excepcional..., ¡aunque muy perfeccionista, la puñetera!- Yo no hace mucho leía EL LIBRO DE LAS COSAS PERDIDAS y me encantó. Tu labor fue sencillamente perfecta. ¿Qué premisas tienes en cuenta a la hora de enfrentarte a un texto? ¿Gozas de libertad o los editores te marcan unos límites que debes respetar?
Premisas... No sé bien qué contestar. Lo primero es leer el libro. Sé que muchos traductores no lo hacen, pero yo soy incapaz de ponerme a traducir sin haberme enfrentado antes al libro como lectora. Así sé las trampas que me esperan (puede que al principio traduzcas algo que, al final, tengas que cambiar por culpa de un juego de palabras, por ejemplo), el tono de la novela, lo que me hace sentir, los diferentes registros... Después suelo investigar sobre el autor y la obra, ver si hay algo que pueda ayudarme a entender las cosas más complicadas. Por lo demás, poco que decir: si hay palabras inventadas, procuro imitar el proceso de creación del autor; si tengo dudas y no consigo resolverlas de forma más o menos rápida, las señalo y las dejo reposar hasta el final (y si puedo ponerme en contacto con el autor, le pregunto); durante la corrección, hago búsquedas como loca para que no se me cuelan demasiadas repeticiones (el inglés es dado a la repetición, pero el español no; si pones cuatro «pero» seguidos, malo). Los editores no marcan demasiados límites, salvo excepciones. Suelen intervenir en la traducción del título y, a veces, te indican las normas tipográficas u ortográficas que suelen emplear, pero poco más. Aunque de todo hay en la viña del Señor, claro.
Premisas... No sé bien qué contestar. Lo primero es leer el libro. Sé que muchos traductores no lo hacen, pero yo soy incapaz de ponerme a traducir sin haberme enfrentado antes al libro como lectora. Así sé las trampas que me esperan (puede que al principio traduzcas algo que, al final, tengas que cambiar por culpa de un juego de palabras, por ejemplo), el tono de la novela, lo que me hace sentir, los diferentes registros... Después suelo investigar sobre el autor y la obra, ver si hay algo que pueda ayudarme a entender las cosas más complicadas. Por lo demás, poco que decir: si hay palabras inventadas, procuro imitar el proceso de creación del autor; si tengo dudas y no consigo resolverlas de forma más o menos rápida, las señalo y las dejo reposar hasta el final (y si puedo ponerme en contacto con el autor, le pregunto); durante la corrección, hago búsquedas como loca para que no se me cuelan demasiadas repeticiones (el inglés es dado a la repetición, pero el español no; si pones cuatro «pero» seguidos, malo). Los editores no marcan demasiados límites, salvo excepciones. Suelen intervenir en la traducción del título y, a veces, te indican las normas tipográficas u ortográficas que suelen emplear, pero poco más. Aunque de todo hay en la viña del Señor, claro.
-¿Y sueles recibir una felicitación/queja de los autores por tu trabajo o se mantienen al margen?
Normalmente no hay contacto con los autores. Sólo me he escrito con unos cuantos (Damien Broderick, Ian MacLeod y Stephen Hunt, si mal no recuerdo); busqué sus datos de contacto por la red (bendito Google) y ellos respondieron a mis dudas con mucha amabilidad. No creo que llegaran a leer el resultado final, aunque Ian me dijo que había visto LAS EDADES DE LA LUZ en una librería de Madrid y le había hecho mucha ilusión.
Normalmente no hay contacto con los autores. Sólo me he escrito con unos cuantos (Damien Broderick, Ian MacLeod y Stephen Hunt, si mal no recuerdo); busqué sus datos de contacto por la red (bendito Google) y ellos respondieron a mis dudas con mucha amabilidad. No creo que llegaran a leer el resultado final, aunque Ian me dijo que había visto LAS EDADES DE LA LUZ en una librería de Madrid y le había hecho mucha ilusión.
- Desde que te llega el encargo hasta que lo finalizas, ¿qué plazo suele abarcar? ¿Hay alguna obra en particular que creías que estaba gafada porque sólo te daba problemas? ¿Qué incidencias tuvo? ¿Cuánto tiempo te llevó en total?
Suelo calcular unas cien páginas al mes para cada libro, salvo casos especiales. Gafada... La verdad es que no. Sí recuerdo que JUGAR A DIOSES fue una pesadilla de traducción (teorías físicas reales muy complejas mezcladas con otras ficticias y, para colmo, un argumento muy, muy difícil de seguir). Creo que logré terminarla a tiempo, pero lo pasé muy mal. También lo pasé fatal con las tres novelas románticas que he traducido, tanto por las exigencias y peculiaridades de la editorial como por lo poco que me gusta el género. Para colmo, en plena traducción de una de ellas, HASTA QUE EL ALBA DOME LA NOCHE, me rompí la muñeca derecha, lo que lo convirtió en un suplicio total y me obligó a retrasar una semana la entrega. Ésa sí creo que estuvo gafada.
Suelo calcular unas cien páginas al mes para cada libro, salvo casos especiales. Gafada... La verdad es que no. Sí recuerdo que JUGAR A DIOSES fue una pesadilla de traducción (teorías físicas reales muy complejas mezcladas con otras ficticias y, para colmo, un argumento muy, muy difícil de seguir). Creo que logré terminarla a tiempo, pero lo pasé muy mal. También lo pasé fatal con las tres novelas románticas que he traducido, tanto por las exigencias y peculiaridades de la editorial como por lo poco que me gusta el género. Para colmo, en plena traducción de una de ellas, HASTA QUE EL ALBA DOME LA NOCHE, me rompí la muñeca derecha, lo que lo convirtió en un suplicio total y me obligó a retrasar una semana la entrega. Ésa sí creo que estuvo gafada.
- En la edición castellana de EL ULTIMO UNICORNIO de Peter S. Beagle, el traductor, a mi entender, cometió un error garrafal de traducción, puesto que nos habla de su personaje principal como una unicornia, un género que no contempla ni la RAE - Real Academia Española -. ¿Se trata efectivamente de un error o de una licencia literaria que se ha tomado el traductor? ¿Cómo se producen estos fallos? ¿Cómo se deben evitar? ¿Es usual que el traductor entre en contacto con este tipo de conflictos a la hora de realizar su trabajo?
Como no he leído el libro, no puedo dar una opinión informada, pero si el personaje principal es un unicornio hembra, probablemente se trate de una licencia de la traductora para evitar el uso continuo de esa expresión y el problema de hablar de ella en masculino (el unicornio hembra era precioso, el unicornio rojo, etc.). La RAE puede resultar un poco rígida algunas veces, sobre todo cuando tienes que traducir una novela de fantasía o ciencia ficción. Y sí, el traductor se encuentra continuamente con este tipo de conflictos. La traductora de la novela, Alejandra Devoto, tiene muchos años de experiencia en esto, así que me extrañaría que se tratase de un error.
* Apunte de última hora: Pilar consiguió contactar con Alejandra Devoto, traductora de EL ÚLTIMO UNICORNIO, y al fin conoceremos el porqué de la extraña traducción:
El sexo de la «unicornia» fue un tema difícil de resolver. Hizo una consulta en la RAE y le contestaron lo siguiente: «Con el sentido de "rinoceronte", el sustantivo unicornio funciona asimismo como epiceno: el unicornio macho / el unicornio hembra. En el caso de que se quisiese precisar el sexo del animal mitológico con cuerpo de caballo y un cuerno en la frente, se emplearía el sustantivo unicornio del mismo modo. La forma unicornia no se documenta en nuestros bancos de datos léxicos y solo podría admitirse como licencia o recurso humorístico. De esta forma cabría interpretar su empleo en un texto dirigido a un público infantil, en el que el femenino unicornia resultaría análogo a otras formaciones anómalas, como búha, balleno, cigüeño o jirafo».
Lo habló con la editorial, y ellos estuvieron de acuerdo con ella en que era ridículo poner «unicornio hembra», así que se aferró al recurso de la "licencia poética", porque era importante que el personaje fuese femenino, ya que en un momento del libro se transforma en mujer... Así que, tal como te comentaba antes, no se trata de un error, sino de una decisión consciente y (en mi opinión) acertada.
Lo habló con la editorial, y ellos estuvieron de acuerdo con ella en que era ridículo poner «unicornio hembra», así que se aferró al recurso de la "licencia poética", porque era importante que el personaje fuese femenino, ya que en un momento del libro se transforma en mujer... Así que, tal como te comentaba antes, no se trata de un error, sino de una decisión consciente y (en mi opinión) acertada.
- ¿Cuáles son las herramientas que sueles utilizar a la hora de llevar a cabo las traducciones? ¿Haces uso de algún programa específico?
En el caso de la traducción literaria, me basta con la conexión a Internet, Word, Acrobat Reader y un buen atril, además de unos cuantos diccionarios y una biblioteca apañada. En el caso de la especializada, aparte de lo anterior, algunas veces recurro a Wordfast, que es un programa de traducción asistida (que no traducción automática). Te permite crear bases de datos con las traducciones y mantener la coherencia, entre otras cosas.
En el caso de la traducción literaria, me basta con la conexión a Internet, Word, Acrobat Reader y un buen atril, además de unos cuantos diccionarios y una biblioteca apañada. En el caso de la especializada, aparte de lo anterior, algunas veces recurro a Wordfast, que es un programa de traducción asistida (que no traducción automática). Te permite crear bases de datos con las traducciones y mantener la coherencia, entre otras cosas.
- Supongo que para involucrarte necesitas toda la concentración posible. ¿Te gusta aislarte? Qué prefieres: ¿el silencio absoluto o crearte un ambiente con música que te relaje?
Prefiero el silencio absoluto, porque la música me desconcentra. Y si tiene letra y me la sé, ya ni te cuento.
Prefiero el silencio absoluto, porque la música me desconcentra. Y si tiene letra y me la sé, ya ni te cuento.
- En el pasado LIBER de Barcelona, hablé con unas pocas editoriales que me aseguraban que ellos no están notando la crisis económica mundial o, por lo menos, no de la forma alarmante con que se nos explica desde los medios de comunicación. ¿Cómo lo estás viviendo tú? ¿Afecta esta crisis a tu trabajo? ¿Cuándo crees que podremos leer tu próxima traducción?
Yo también he leído a muchos editores comentar que la crisis no les afecta, pero no hay que creer todo lo que se lee u oye. Es cierto que no he notado que desciendan los encargos, pero sí he tenido que esperar seis meses para recibir el pago de uno de mis clientes y sé de alguna editorial que tiene problemas para sacar sus libros... Así que la crisis afecta un poco al sector del libro, aunque quizá no tanto como a otros. En cuanto a la última pregunta, creo que lo siguiente en salir será SENCILLAMENTE HENRY, de Michelle Magorian, un libro precioso. También debería publicarse en algún momento el tercero de la serie PENDRAGON, de MacHale, y acabo de entregar LOS JUEGOS DEL HAMBRE, de Suzanne Collins, que es genial. Si no me encargan los dos siguientes de la trilogía, me los compro, sin duda. Ahora mismo estoy liada con la continuación de LA CORTE DEL AIRE, de Stephen Hunt (THE KINGDOM BEYOND THE WAVES), que aún no tiene título en castellano. Es un autor difícil, pero cada vez me gusta más.
Yo también he leído a muchos editores comentar que la crisis no les afecta, pero no hay que creer todo lo que se lee u oye. Es cierto que no he notado que desciendan los encargos, pero sí he tenido que esperar seis meses para recibir el pago de uno de mis clientes y sé de alguna editorial que tiene problemas para sacar sus libros... Así que la crisis afecta un poco al sector del libro, aunque quizá no tanto como a otros. En cuanto a la última pregunta, creo que lo siguiente en salir será SENCILLAMENTE HENRY, de Michelle Magorian, un libro precioso. También debería publicarse en algún momento el tercero de la serie PENDRAGON, de MacHale, y acabo de entregar LOS JUEGOS DEL HAMBRE, de Suzanne Collins, que es genial. Si no me encargan los dos siguientes de la trilogía, me los compro, sin duda. Ahora mismo estoy liada con la continuación de LA CORTE DEL AIRE, de Stephen Hunt (THE KINGDOM BEYOND THE WAVES), que aún no tiene título en castellano. Es un autor difícil, pero cada vez me gusta más.
Para más información sobre Pilar y su trabajo como traductora, podéis clicar sobre los siguientes links:
http://www.acett.org/socios/ficha.asp?id=354
http://www.ediciona.com/traductora_pilar_ramirez_tello-dirf-861-c26.htm
Otros artículos relacionados:
http://seshatevneib.blogspot.com/2008/11/referenciada-por-pilar-ramrez-tello.html






10 comentarios:
Da gusto leer un artículo así. Informativo y ameno al mismo tiempo. Seguro que busco algún libro de Pilar para disfrutar de su traducción se nota que es muy profesional. Felicidades!
Tengo que agradecer enormemente la colaboración de Pilar y Alejandra. Muchísimas gracias por vuestro tiempo!
A ver si puedes hacer más entrevistas de este tipo que molan mucho...
Ojalá sea posible! Todo depende de que la gente colabore!!! :-)
Por cierto, que también tengo que darte las gracias a tí, Isaac, por tu colaboración con las preguntas!!! Qué vergüenza, no haberte mencionado antes!!! Espero que sepas perdonarme...
Gracias a ti :)
Muy bueno, me ha gustado mucho. Es incrible el pensar que hay tanto detras de una buena traduccion. Me fijare ahora en quien los traducce y haber si encuentro libros de Ramirez Tello. Muchas gracias por este articulo
PD: Pero me gsigue gustando más como tradujeron antiguamente el dfemenino del unicornio, "la unicornio" en vez de "la unicornia". De hay no me bajo, enla pelicula del ultimo unicronio no necesitaron decir unicornia y se sabia que era hembra XD
Sip, estoy contigo Nuri. Yo tampoco habría traducido "la unicornia". como le dije a Alicia, mi opción habría sido "la unicornio" como mucho! :-)
Pero son opiniones artísticas...cada cual, a lo suyo :-)
Gracias por tu comentario!!!
Hola,
No conocía este blog y acabo de descubrirlo por un enlace a la entrevista que le haces a Pilar.
Gracias por valorar el trabajo de los traductores.
Un saludo,
Noemí (otra traductora literaria).
Hola Noemí!
Muchísimas gracias por pasarte por mi blog y por entretenerte a leer la entrevista que le hice a Pilar. Muchas veces la gente no le da importancia a algo que en realidad sí que lo es: el mundo de la traducción. Sin los traductores no nos llegarían tantísimas obras, estarían fuera de nuestro alcance. Y de una traducción buena (en gran parte), depende que nos guste una obra o no. Una obra mal traducida puede dar pie a que la gente no la lea o malinterprete el texto. Por eso aprecio trabajos como Pilar, que es una buena traductora.
Un abrazo desde el blog!
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